Cuestión de amor: Cap 04

Hola mis queridos lectores!!!!!!!!!!

Así es, sigo viva....con resfriado...pero viva!!!! Después de varias semanas...meses....por fin he vuelto. Gracias por sus mensajes de apoyo en lo momentos dificiles que he vivido ultimamente. Cambiando de tema, tengo algunos problemas para entrar a WATTPAD y publicar el siguiente capitulo de: Cuestión de amor, espero mañana poder actualizar mientras tanto les dejo el siguiente capítulo aquí para que puedan leerlo, es un poco corto ojala y les agrade.




Cuestión de Amor
Capítulo 04


Días han pasado y el tan temible día ha llegado. Puedo sentir mis manos temblando. Mi mente divaga y trata de buscar las soluciones ante los miles de problemas a los que me podría enfrentar si esto sale mal. Se que no será así. Pero nadie puede quitarme de la mente esta mala sensación que me ha acompañado desde el día que Alba ideo esta “perfecta” solución.
Se supone que debo actuar como toda una profesional, debo ser respetuosa y seria, pero sobre todo…debo lucir patéticamente enamorada.
El coche se detiene y siento que voy a desmayarme. Mis piernas no me responden, mis manos sudan como nunca lo habían hecho, me pica el cuello, mi cabeza esta a punto de explotar y yo siento que voy a morir. Una luz brillante me deslumbra y veo a mi padre en la puerta, usando un elegante traje negro puedo ver como sus ojos brillan de felicidad y orgullo…y…y…me hace sentir peor.
Suspiro.
Tomo su mano y salgo del coche a enfrentar mi destino. Camino de su brazo por un largo pasillo y entramos al lugar. Puedo observar los grandes esfuerzos de mi madre para lograr que esta vieja hacienda luzca hermosa. Nos detenemos frente a una gran puerta y de repente siento la necesidad de salir corriendo, huir, huir lo más lejos que pueda y no mirar atrás. Cierro los ojos y me imagino sentada en la proa del barco donde trabajaba hacia algunos meses, recuerdo como se sentía la dulce brisa y la hermosa vista al ocultarse el sol. Los sonidos llenan mi mente y la calma regresa a mí. Siento la mano de mi padre quien me sigue mirando con orgullo.
Suspiro.
Las puertas se abren y la marcha nupcial se escucha por todo el lugar. Camino del brazo de mi padre sintiendo las miradas de decenas de personas que no conozco, pero nadie puede ver mi cara bajo el velo. Miro el suelo y siento…más bien le ruego a Dios que me ayude, que me de fuerza para salir a delante.
Nos detenemos y levanto la vista. Mi padre levanta el velo de mi cara y veo lágrimas en sus ojos, me da un beso en la frente. Toma mi mano y la pone sobre la mano del italiano.
Suspiro.
Suspiro.
Lo miro y sonrió.
Francesco toma mi mano, y tomamos nuestros puestos en este circo.
Durante los siguientes minutos mi mente regresa a las costas de Australia y me llena de paz. Siento algo en mi mano, Francesco me mira y me hace una seña.
—Diana Sofía Ypresian, ¿Aceptas a Francesco Ciampi como tu esposo?
No sé que decir. Siento como decenas de miradas se posan en mi espalda, quiero salir corriendo de ahí. Quiero vomitar y quiero quitarme este estúpido vestido que pesa una tonelada.
Lo escucho.
Sin mirar me concentro en la pequeña risa de Santiago. Respiro y me calmó.
—Sí. Claro que acepto. —Digo haciendo uso de mis tan recientes descubiertas habilidades como actriz.—¿Francesco Ciampi, ¿Aceptas a Diana Sofía Ypresian como tu esposa?
—Sí. Acepto. —Dice con orgullo.
¡Y EL OSCAR ES PARA: FRANCESCO ODIOSO CIAMPI!
—Por el poder que Dios cierne sobre mí, los declaro marido y mujer. Lo que Dios ha unido no podrá separarlo el hombre. Señor Ciampi, puede besar a su esposa.
Mis piernas me tiemblan y quiero morir. Miró a Francesco, toma mi cara entre sus manos y deposita un pequeño beso en mis labios.
Gritos, música, felicitaciones y todo el teatro preparado pasa sin darme cuenta. Las siguientes horas pasan en blanco. Siendo honesta, jamás pensé que me tendría que casar. Siempre creí que viviría felizmente en las costas de Australia o en algún buque…
Francesco me jala por todo el lugar. Sé que estoy haciendo un buen papel, pero me molesta tener que conocer a tantas personas que jamás volveré a ver, me molesta tener que reír como una tonta, pero lo que más me molesta es tener que tomar la mano del narcisista italiano, odio tener que besarlo y sonreír como si fuera el centro de mi universo. Pero más odio esa mirada que me da cuando nadie nos ve, esa mirada que me dice: Agradece por mi ayuda.
Cuando por fin termina todo, mis padres insisten en llevar al pequeño Santi con ellos, tras varios minutos de discutir…pierdo y tengo que ir a la suite nupcial con “mi esposo”. La boda se realizó en la una de las propiedades de mi familia, una ex hacienda convertida en un hotel de lujo, así que el trayecto hacia nuestra habitación es corto pero quiero evitarlo tanto como me sea posible, así que tomo al pequeño y camino hasta sentarme lo bastante alejado para que nadie me vea. Santiago duerme tranquilo en mis brazos y sin dudarlo, es la cosa más hermosa que nunca vi. Sus pequeñas manitas, su cabello, sus ojos, todo.
Escucho un ruido y veo a Francesco hablar animadamente con Will. A pesar de repudiarlo hasta el punto de odiarlo, no puedo negar que es un hombre muy atractivo. Tiene una cierta elegancia que lo hace destacar de todos, estoy segura que aunque usara trapos viejos se vería muy sexy. He notado como decenas de mujeres lo observan como si fuera carne…lo más extraño es que…yo no siento nada.
Dicen que calladito te ves más bonito.
En este caso sería dormidito te ves más bonito. Recuerdo con mucha claridad el día que volví a ver al italiano. Se veía tan tranquilo y dormía profundamente. No voy a negar  que me impactó su presencia. ¿Tú no lo harías?
Imagina por un segundo, llegas a tu casa después de un día duro. Total y completamente agotada deseando poder abrazar tu almohada y arrojarte a la cama. Imagina abrir tu puerta y ver  a tu mejor amiga hablando con un hombre desconocido. Imagina caminar a tu sala y ver a un dios italiano en tu sofá. Esos rasgos finos, esa piel bronceada, ese traje impecable, ese cabello perfectamente cuidado, esos labios…pero de pronto, darte cuenta que el demonio que has odiado por tanto tiempo se ve tan angelical durmiendo….es algo complicado.
Ahora imagina que ese ángel se convierte en demonio con tan solo abrir la boca.
Sí.
Así es Francesco Ciampi.

Un león con piel de oveja. Mejor dicho, un demonio con cara de ángel. Si, en definitiva ese esa es la mejor forma de describirlo. 

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